parte 1
En su informe de enero 2017 Defensoría del Pueblo da cuenta de 214 conflictos sociales activos en todo el Perú, 42 corresponden a protestas de la población contra sus gobiernos regionales y 19 contra sus gobiernos locales. La mayor parte de estos conflictos se desarrollan en Apurímac, Ancash, Cusco, Puno. Este informe no incluye al Callao y las razones del porqué aun las desconozco, pero serán materia de otro análisis a partir de la respuesta formal que espero de defensoría.
No obstante, la razón aparente debería alegrarnos al ser una región del país libre de conflictos sociales. Pero quienes vivimos y transcurrimos en el Callao sabemos que lamentablemente no es así.
Para precisar, al 31 de mayo del 2016, la Procuraduría Publica Especializada en Delitos de Corrupción – PPED reporto los siguientes casos por tipos de delitos en trámite cometidos por funcionarios municipales y/o distritales en el Callao:
Si a estos datos, que representan indicadores claros del nivel de compromiso de las autoridades y funcionarios del Callao en delitos de corrupción, le agregamos el reporte del International Narcotics Control Strategy Report- Marzo 2015 del Departamento de Estado de EE.UU. (INCSR-2015), donde ratifica que el Perú es el máximo productor de cocaína en el mundo y segundo cultivador de hoja de coca e indica además que: unas 115 toneladas de cocaína se trafican desde el Perú anualmente por las rutas marítimas. A la par, el INCSR-2015, añade que las organizaciones peruanas dedicadas al narcotráfico, siguen compartiendo territorio con los cárteles extranjeros, principalmente mexicanos y colombianos, que mueven sofisticadas redes de contrabando de narcóticos en el Perú.
En ese panorama tormentoso, el Terminal Portuario del Callao (y sus concesiones Dubai Ports World, APM Terminals y Consorcio Transportadora Callao S.A.), en la estratégica costa central peruana (donde también se ubica el principal aeropuerto, la principal base naval militar y la mayor refinería del Perú); se ha constituido en la vía por donde se exporta la mayoría de entre 270 y 320 toneladas de cocaína producidas cada año en Perú, especialmente hacia la eurozona, Asia y Oceanía, incluido Africa.
Haciendo la salvedad que, no obstante carecer de cálculos oficiales sobre la cantidad de producción de cocaína en el Perú; ya desde el 2014, el entonces jefe de la agencia antinarcóticos peruana, general Vicente Romero, había declarado: “El 80% de las exportaciones de droga -sobre un estimado de 320 toneladas al año- salen por el puerto del Callao y, en menor medida, del puerto de Paita’ (La República, Lima, 21/05/2015). Casi coincidiendo con dicho estimado, el presidente de Devida –Ricardo Soberón- aseguró que la producción potencial de cocaína peruana, puede estar calculada en ‘no más de 270 toneladas validadas’ (website de radio RPP, Lima, 16/07/2015).
Convertidos en una narco-región dominada por mafias políticas que han tejido a lo largo de más de 20 años una telaraña de eficiente colaboración inter-institucional que les permite operar con impunidad, con cientos de muertos en su haber, así como asociaciones político-privadas para levantarse en peso a nuestro Callao. Hoy nos toca armar y fortalecer una resistencia civil. Es a ellos y ellas que conformaran esa resistencia que les dejo las siguientes interrogantes:
Si a estos datos, que representan indicadores claros del nivel de compromiso de las autoridades y funcionarios del Callao en delitos de corrupción, le agregamos el reporte del International Narcotics Control Strategy Report- Marzo 2015 del Departamento de Estado de EE.UU. (INCSR-2015), donde ratifica que el Perú es el máximo productor de cocaína en el mundo y segundo cultivador de hoja de coca e indica además que: unas 115 toneladas de cocaína se trafican desde el Perú anualmente por las rutas marítimas. A la par, el INCSR-2015, añade que las organizaciones peruanas dedicadas al narcotráfico, siguen compartiendo territorio con los cárteles extranjeros, principalmente mexicanos y colombianos, que mueven sofisticadas redes de contrabando de narcóticos en el Perú.
En ese panorama tormentoso, el Terminal Portuario del Callao (y sus concesiones Dubai Ports World, APM Terminals y Consorcio Transportadora Callao S.A.), en la estratégica costa central peruana (donde también se ubica el principal aeropuerto, la principal base naval militar y la mayor refinería del Perú); se ha constituido en la vía por donde se exporta la mayoría de entre 270 y 320 toneladas de cocaína producidas cada año en Perú, especialmente hacia la eurozona, Asia y Oceanía, incluido Africa.
Haciendo la salvedad que, no obstante carecer de cálculos oficiales sobre la cantidad de producción de cocaína en el Perú; ya desde el 2014, el entonces jefe de la agencia antinarcóticos peruana, general Vicente Romero, había declarado: “El 80% de las exportaciones de droga -sobre un estimado de 320 toneladas al año- salen por el puerto del Callao y, en menor medida, del puerto de Paita’ (La República, Lima, 21/05/2015). Casi coincidiendo con dicho estimado, el presidente de Devida –Ricardo Soberón- aseguró que la producción potencial de cocaína peruana, puede estar calculada en ‘no más de 270 toneladas validadas’ (website de radio RPP, Lima, 16/07/2015).
Convertidos en una narco-región dominada por mafias políticas que han tejido a lo largo de más de 20 años una telaraña de eficiente colaboración inter-institucional que les permite operar con impunidad, con cientos de muertos en su haber, así como asociaciones político-privadas para levantarse en peso a nuestro Callao. Hoy nos toca armar y fortalecer una resistencia civil. Es a ellos y ellas que conformaran esa resistencia que les dejo las siguientes interrogantes:
- La civilidad está gravemente herida en el Callao, los niveles de tolerancia a la corrupción son muy altos producto de la impunidad, pero aun existe una vanguardia de chalacos que conforman una resistencia que han decidido salir juntos a las calles para hacer frente a la dictadura, pero más allá de la protesta y la indignación, Podemos repensar el Callao y consensuar visión común que trascienda nuestras posiciones político-partidarias, podemos construir juntos Agenda Callao..?
- El Callao requiere un nuevo pacto social, necesita volver a creer y el desarrollo y fortalecimiento de organizaciones políticas y civiles que se conviertan en los vasos comunicantes de la nueva civilidad chalaca, que monitoreen la gestión e involucren participativamente a sus localidades, agrupaciones, asentamientos y zonas diversas del Callao. Estamos dispuestos a superar esta adolescencia política caudillista donde primero se busca al candidato, se agrupan y luego se preguntan: ahora que hacemos..?
- Las mafias políticas que controlan el Callao tienen mil rostros y colores, siembran candidatos para armar su propia oposición y fraccionar el voto. Este esquema no puede continuar, pero los pecados ajenos no nos hacen santos. La resistencia está dispuesta a respetar su propia organización, consensuar, renunciar y dispone de cuadros para asumir responsabilidades de gobierno bajo un esquema de gestión moderna, participativa y democrática.?


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